Científicos del Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra, en colaboración con Clínica Universidad de Navarra y la Universidad de Newcastle (Reino Unido), han descubierto el papel de una molécula, CM-272, para bloquear la fibrosis hepática, enfermedad previa al cáncer de hígado.

El trabajo es de suma importancia ya que abre las puertas a nuevas terapias para ésta y otras fibrosis, como la pulmonar o la cardíaca, y a frenar el desarrollo del hepatocarcinoma.

Fibrosis hepática, antecedente del cáncer de hígado

“La fibrosis hepática es un proceso de degeneración del tejido que se manifiesta en la mayoría de las enfermedades hepáticas crónicas, originadas por infecciones (virus B y C), por el consumo de alcohol o por la creciente epidemia de la obesidad”, precisan desde CIMA.

Esta enfermedad precede al desarrollo de cirrosis y, en muchos casos, a la aparición de cáncer de hígado.

“Nuestro grupo demostró recientemente que la inhibición de ciertos mecanismos epigenéticos (DNMT1 y G9a) mediante una molécula generada en el CIMA (CM-272) es capaz de frenar la progresión de estos tumores”, explican los investigadores.

En este nuevo trabajo, el equipo científico ha demostrado que estos mecanismos participan en la aparición y desarrollo de la fibrosis hepática.

Más en concreto: inhiben la activación de las células estrelladas hepáticas, células fundamentales en este proceso.

“Hemos comprobado que estas células reprograman nuevamente su metabolismo y su manera de respirar (fenómeno muy novedoso en este campo) cuando son sometidas al tratamiento con CM-272. Este trabajo forma parte de la línea de investigación que iniciamos en nuestro grupo hace más de veinte años”, apuntan.

Los resultados se han publicado en la revista científica Gut, publicación oficial de la Sociedad Británica de Gastroenterología.

Novedoso abordaje multidisciplinar

El trabajo se basa en un abordaje multidisciplinar novedoso, tal y como destacan los investigadores de CIMA: “Consiste en la utilización de cultivos celulares, modelos animales experimentales, análisis de pacientes con cirrosis de diferentes etiologías y una tecnología innovadora para analizar nuevos fármacos sobre tejidos hepáticos de pacientes con el hígado dañado”.

Con todo ello, el estudio demuestra que la molécula CM-272 sirve de freno para el desarrollo de la fibrosis hepática.

“Actualmente no existen terapias efectivas para esta enfermedad, por lo que este trabajo ayuda a avanzar en la búsqueda de un tratamiento eficaz. Además, su estudio puede hacer extensivo a otro tipo de fibrosis realmente complejas y sin tratamiento, como son la fibrosis pulmonar o la cardiaca”, concluyen.