Un equipo de investigadores de Clínica Universidad de Navarra y Cima Universidad de Navarra (Centro de Investigación Médica Aplicada) participa en un estudio multicéntrico, llamado INNOLFACT, que investiga mecanismos para conocer la relación entre la hiposmia, es decir, la pérdida parcial del olfato, con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer y el párkinson, y generar posibles opciones terapéuticas.

“La hiposmia puede ser signo precoz de enfermedades neurodegenerativas, tanto de Alzheimer como Parkinson. Hay un porcentaje de pacientes que empiezan con pérdida de olfato que terminan desarrollando estas enfermedades, y con este estudio queremos conocer cuáles son las alteraciones neurológicas y en el sistema inmune asociadas a la hiposmia”, explica la Dra. Mari Cruz Rodríguez Oroz, Directora del Departamento de Neurología de Clínica Universidad de Navarra.

El estudio, realizado a través de un consorcio multicéntrico, busca caracterizar los mecanismos moleculares inmunológicos relacionados con el olfato implicados en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como las enfermedades de Alzheimer o Parkinson, así como en la valoración conjunta del olfato y del sistema inmune en envejecimiento.

“Se espera que los avances puedan proporcionar biomarcadores predictivos y nuevas terapias olfativas inmunomoduladoras, que permitan la administración intranasal de fármacos”, detallan desde el centro.

Estudio de la hiposmia en pacientes y modelos preclínicos

El equipo de Clínica y Cima estudiará distintas implicaciones de la hiposmia, tanto en pacientes como en modelos preclínicos. 

“En la Clínica estamos estudiando pacientes que tienen hiposmia primaria, es decir, que no tienen una causa conocida (COVID-19, infección, sinusitis, fractura…) y pacientes con enfermedad de Parkinson o Alzheimer, con y sin pérdida de olfato, para valorar la relación entre ambas lesiones. Además, se están estudiando también otros pacientes con trastornos del sueño que se sabe que en ocasiones se relaciona con hiposmia y en riesgo de desarrollar Parkinson”, señalan.

En paralelo, Cima Universidad de Navarra, estudia estos elementos de alteración en el olfato en modelos preclínicos de enfermedad de Parkinson y Alzheimer.

“Se está tratando de dilucidar qué mecanismos inmunes podrían estar en relación con la pérdida de olfato en estas enfermedades neurodegenerativas y, si el entrenamiento olfativo en estos modelos, pueden mejorar el sistema inmune y, por tanto, la progresión del Alzheimer o Parkinson”, añade la Dra. Rodríguez Oroz, Directora del Programa de Neurociencias del Cima.

Por último, los investigadores también analizarán la capacidad olfatoria de las personas de edad avanzada, con el fin de identificar si una pérdida de olfato puede ser síntoma de un sistema inmunitario más débil y, por tanto, menos capaz de hacer frente a enfermedades neurodegenerativas. Y buscarán ofrecer pruebas de autodiagnóstico y entrenamientos específicos que mejoren o detengan el deterioro olfatorio y conseguir un sistema inmunitario más fuerte.

INNOLFACT, iniciativa multicéntrica

“En INNOLFACT queremos caracterizar en profundidad el eje olfato-sistema inmune-cerebro. Para ello, el conjunto de fortalezas tecnológicas presentes en el consorcio permitirán la caracterización molecular exhaustiva de ese eje tanto en humanos como en modelos animales de enfermedad, lo que permitirá la identificación y caracterización de moléculas con potencial inmunomodulador que sean susceptibles de ser administradas de manera intranasal, con las ventajas que ello supone a la hora de tratar patologías cerebrales para las cuales no existe tratamiento a día de hoy”, añade Clínica Universidad de Navarra en su información. 

Para este proyecto, se ha creado un consorcio de centros entre los que participa Clínica Universidad de Navarra y Cima Universidad de Navarra.

Se enmarca en la actividad científica del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y cuenta con el apoyo y la colaboración de varias entidades navarras y españolas: Red Olfativa Española (ROE), Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer en Navarra (AFAN), la Asociación Navarra de Parkinson (ANAPAR), la Federación Española de Parkinson (FEP), el Comité de Representantes de Personas con Discapacidad en Navarra (CERMIN) y la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE NAVARRA).