Viajes, preparativos, regalos y, sobre todo, celebraciones alrededor de una mesa son los elementos clásicos de la Navidad.

En este último caso, las comidas y cenas de estas fechas son sinónimo de excesos. Por ello, la rutina y la normalidad se hacen necesarias.

¿Cómo cuidar nuestra alimentación en Navidad?

Muchas personas se ponen a dieta en enero, pero es importante seguir una alimentación variada para evitar desequilibrios nutricionales, tanto en los días de celebración como una vez pasadas las fiestas.

Desde Clínica Universidad de Navarra recomienda huir de las dietas milagro y de los regímenes estrictos, ya que acaban provocando el llamado efecto ‘yo-yó’. “Para mantener una dieta equilibrada no hay que comer menos, sino mejor, señalan.

Por ello, ¿cómo celebrar estas fiestas y cuidar nuestra alimentación? Estos son los consejos de los especialistas de Clínica Universidad de Navarra:

Comidas

En ningún caso debemos saltarnos ninguna comida. Se trata de comer de forma variada y que asegurar la ingesta de todos los minerales, vitaminas y nutrientes en las cinco tomas diarias.

La cantidad depende de cada persona. Lo importante es adecuar la dieta al gasto energético de cada uno, según su actividad física y el ejercicio que realiza.

Hidratos de carbono

Los especialistas indican que “aunque los hidratos de carbono, como el pan, pasta, arroz, legumbres y patatas, suelen ser lo primero que eliminamos en nuestra dieta, deberíamos incrementar su consumo tras la Navidad”.

Tenemos que intentar comer, al menos, un tipo en cada comida, cocinarlos con poco aceite y adaptar las cantidades a la actividad física de cada uno.

Frutas y verduras

Como vuelta a la normalidad, durante y tras la Navidad, hemos de incorporar dos raciones de verduras (una en la comida y otra en la cena) y tres frutas, una en el desayuno, otra en la comida y en la cena (como postre).

Pescado

Desde Clínica recomiendan incluir en nuestra alimentación más pescado.

Dulces, turrones, mazapanes…

Una vez se acaben los dulces, debemos evitar el exceso de grasa, como por ejemplo aperitivos salados (snacks, patatas fritas…), embutidos grasos, quesos curados, fritos, salsas, productos de bollería, chocolate, helados…

Ejercicio y deporte

Como propósito de nuevo año, se recomienda intensificar la actividad física diaria y la práctica deportiva. No significa pasar muchas horas en el gimnasio. “Se puede aumentar la actividad física incrementando, por ejemplo, el número de pasos hasta alcanzar los 10.000 diarios”.

Beber agua

Beber agua, en torno a 1,5 ó 2 litros diarios.

El desayuno

“Saltarse” el desayuno no es sinónimo de dieta ni de adelgazar. El desayuno disminuye el apetito a lo largo del día y ayuda a controlar el peso.

El desayuno ha de ser saludable, con alimentos lácteos, hidratos de carbono e incrementando la fibra de la dieta con fruta.

 Si durante las fiestas hemos ganado unos kilos de más, la rutina es la mejor dieta para desprendernos de ellos, ya que “una vez quitemos los excesos que nos han hecho engordar, bajaremos de peso”, aseguran desde Clínica.

Si hemos decidido adelgazar, es importante consultar a un experto. Aportará una dieta equilibrada y adaptada a nuestras necesidades.