Un ensayo clínico, liderado por científicos de Clínica Universidad de Navarra, ha obtenido un esperanzador hallazgo para los pacientes con mieloma múltiple.

Se ha descubierto una novedosa combinación de tratamientos farmacológicos que consigue mejorar el tiempo que dura el tratamiento y, con ello, la supervivencia global de pacientes con mieloma múltiple.

Los hallazgos actuales de eficacia y seguridad en este estudio respaldan que esta combinación terapéutica se considere como primera línea de tratamiento en pacientes recién diagnosticados de mieloma múltiple y sin opción a trasplante”.

En la investigación han participado 706 pacientes durante más de tres años y se muestra especialmente beneficioso en pacientes recién diagnosticados sin opción a trasplante de médula ósea.

Los resultados se han dado a conocer en la prestigiosa publicación The Lancet y, junto a Clínica Universidad de Navarra, participa el Hospital Universitario de Salamanca.

Alternativa terapéutica contra el mieloma múltiple

El mieloma múltiple es el segundo cáncer hematológico más frecuente: cada año se diagnostican entre tres y cinco nuevos casos por cada 100.000 habitantes. Además, es especialmente prevalente en personas mayores de 65 años.

Se origina por la proliferación de células plasmáticas, un tipo de células de la sangre que se encuentran en la médula ósea.

El ensayo clínico, de nombre ALCYONE, ha demostrado que añadir el fármaco daratumumab, una terapia biológica que activa el sistema inmunitario, al tratamiento convencional, basado en una combinación de los fármacos de bortezomib, melfalán y prednisona, mejora el tiempo que dura el tratamiento y, con ello, la supervivencia global de pacientes con mieloma múltiple.

Asimismo, esta combinación farmacológica se ha mostrado eficaz en aquellos pacientes recién diagnosticados sin opción a trasplante de médula.

“Tras un seguimiento de más de 36 meses, casi el doble de pacientes tratados con daratumumab tuvieron una respuesta completa al tratamiento”, confirman desde Clínica Universidad de Navarra.

Además, los especialistas subrayan que “los resultados del ensayo han demostrado que esta alternativa terapéutica consigue reducir un 40% el riesgo de muerte en comparación al tratamiento convencional y sostener una alta tasa de pacientes sin enfermedad mínima residual”.