Científicos del Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra (CIMA) han coordinado un estudio multicéntrico en el que han detectado una alteración genética en células de cáncer de pulmón que produce una mayor resistencia al tratamiento.

Sobre el 10% de los adenocarcinomas, uno de los tipos de cáncer de pulmón más frecuentes, afectan a personas no fumadoras. A día de hoy se desconocen las claves de su aparición y desarrollo. 

 “Mediante técnicas de secuenciación de última generación (NGS, por sus siglas en inglés) nuestro estudio analizó qué anomalías genéticas presentan las células de estos pacientes. Obtuvimos alteraciones genéticas específicas, como la inactivación del RB1 en pacientes con mutaciones EFGR, un conocido gen implicado en esta enfermedad”, señalan desde CIMA.

De esta forma, y según indican los resultados del estudio, la presencia de estas alteraciones en RB1 en el tumor podría indicar una mayor probabilidad de desarrollar resistencia al tratamiento, especialmente a los inhibidores de EGFR.

Tratamientos más precisos

Además de lo anterior, los científicos explican también que un subgrupo de pacientes no fumadores que desarrollan cáncer de pulmón está afectado por mutaciones de predisposición genética al cáncer.

«Dado que algunos de los tumores presentaron, además de RB1, otras alteraciones asociadas con la resistencia a los inhibidores de EGFR, es razonable pensar que la alteración en RB1 no es el único responsable de la resistencia al tratamiento. Los siguientes pasos son determinar la presencia de estas mutaciones en los pacientes con adenocarcinoma en pacientes no fumadores. Esta información ayudará a predecir el mecanismo de resistencia y a diseñar tratamientos con mayor precisión para cada paciente», indican.

Los resultados de la investigación se han publicado en Annals of Oncology, de la Sociedad Europea de Oncología Médica. Junto al CIMA han colaborado el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras y el Hospital Vall d’Hebron.