Los pacientes que están anticoagulados se medican para evitar que la sangre se coagule con facilidad y evitar sufrir embolias o trombosis.

“Están indicados en la prevención a largo plazo de la enfermedad tromboembólica, es decir, en todas aquellas situaciones clínicas que llevan asociada una alta incidencia de tromboembolismo y en aquellos casos en los cuales el primer síntoma de la enfermedad es el accidente trombótico o embólico para prevenir el segundo episodio. También se utilizan a corto plazo tras un primer episodio de trombosis venosa profunda o embolismo pulmonar”, explican desde Clínica Universidad de Navarra.

Personas con patologías cardíacas, problemas de trombosis en las piernas o embolias pulmonares son los pacientes a los que se les indica este tipo de medicación.

Al tratarse de una causa médica y un tratamiento tan delicado, los especialistas de Clínica Universidad de Navarra ofrecen las siguientes 11 recomendaciones a los pacientes anticoagulados:

Tratamiento de la trombosis o embolias

Los anticoagulantes orales ‘licuan’ la sangre para que ésta no se coagule con facilidad.

El Sintrom y la heparina son los tratamientos más conocidos. Desde Clínica aconsejan a los pacientes:

  • Asegurarse de que la marca y dosis por comprimido del medicamento que va a tomar son los mismos que los indicados por el médico.
  • Tomar la dosis exacta prescrita y el número de tomas indicadas.
  • No aumentar ni reducir la dosis en caso de olvido sin consultarlo previamente.
  • Tener siempre en casa la caja del medicamento.
  • El control del tratamiento anticoagulante debe hacerse como máximo cada 4 o 5 semanas.
  • Llevar siempre el carné de control.
  • No usar las inyecciones intramusculares o consultar si la utilización de éstas fuera imprescindible.
  • La coloración anaranjada de la orina es normal durante el tratamiento.
  • Mantener el medicamento siempre fuera del alcance de los niños.

Control del tratamiento

  • El paciente anticoagulado precisa de un seguimiento periódico para controlar la coagulación y ajustar la medicación a sus necesidades.
  • Este control es imprescindible cuando el paciente toma otro tipo de tratamientos, ya que existen importantes interferencias que potencian o frenan la acción del anticoagulante. “Por ello, no se tomarán ni antiagregantes (Aspirina®, Adiro®) ni antiinflamatorios”.
  • En caso de enfermedad, con o sin fiebre, diarrea, pérdida de apetito o ictericia, debe consultarse al médico: es capaz de modificar el rango terapéutico. 

¿Qué debe hacer un paciente anticoagulado ante una hemorragia?

Si sangra sin motivo, sangra más de lo normal, o aparecen hematomas de manera espontánea, es necesario acudir al control médico antes de la fecha de seguimiento.

Nunca, como primera medida, debe suspenderse el tratamiento anticoagulante. Siempre es necesario acudir a un centro médico o a urgencias.  

Si la hemorragia no es muy copiosa, no será necesario adelantar el control, pero sí comentarlo en la siguiente visita.

Si la hemorragia es más abundante o se prolonga más tiempo, sí será necesario adelantar el control y reajustar la dosis para conseguir su cese.

Ante una hemorragia, ¿cuándo es necesario ir a urgencias?

Un paciente anticoagulado debe ir a urgencias cuando “por la localización o la cantidad de sangre perdida pueden comprometer la vida del paciente o debe ser necesaria la realización de la transfusión de sangre”.

Este tipo de hemorragias puede producir pérdida brusca de visión, epistaxis o sangrado nasal que no se puede detener, cefalea intensa con vómitos, esputos con sangre o vómitos de sangre, hemorragias ginecológicas severas, sangre en la orina, entre otras.

¿Qué debe hacer si tiene fiebre?

La fiebre en un paciente anticoagulado, al igual que en otra persona que no tome anticoagulantes, suele ser síntoma de una enfermedad infecciosa.

Si la fiebre está causada por una infección vírica, solamente será necesario tomar paracetamol como antitérmico (no usar aspirinas ni medicamentos que la contengan). Completar esto con compresas frías o un baño de agua tibia, con el fin de remitir la fiebre. Utilizar antibiótico solo en caso de infección bacteriana y siempre prescritos por el médico.

¿Qué debe hacer si tiene dolor?

Puede tomarse un analgésico tipo paracetamol o metamizol.

La vía de administración se elige en función de la intensidad, pero hay que descartar la vía intramuscular por el peligro de hemorragia que conlleva la punción.

Ante dolores articulares, aplicar calor seco, masaje sobre la zona, un antiinflamatorio en pomada y practicar ejercicios de rehabilitación.

¿Qué hacer si está embarazada?

Si una paciente en edad fértil y con tratamiento anticoagulante oral se queda embarazada, debe contactar lo antes posible con el médico responsable del control de su tratamiento, con el fin de evitar los efectos nocivos de los anticoagulantes orales. Éstos son capaces de atravesar la barrera placentaria y producir malformaciones fetales.

¿Qué debe hacer si se hace una herida?

En los pacientes con tratamiento anticoagulante, la sangre tarda más tiempo en coagularse en las heridas abiertas. Se debe hacer una compresión más prolongada sobre la zona.

Si la herida es importante en cuanto a tamaño y cantidad de sangre, deberá ser remitido a un servicio de Urgencias.

Si el paciente sufre un traumatismo sin herida abierta, debe realizarse inmediatamente un vendaje compresivo.

Si existe fractura ósea, ha de ser trasladado inmediatamente a un servicio de Urgencias.

¿Qué debe tener en cuenta si se debe ir al dentista o someterse a una intervención quirúrgica?

Los pacientes anticoagulados NUNCA deben someterse a una extracción dental, sin antes tomar unas medidas adecuadas para disminuir el riesgo de hemorragia:

  • Aquellos pacientes anticoagulados portadores de una prótesis valvular o tienen una valvulopatía sin corregir nunca deben dejar el tratamiento anticoagulante. Deben ser atendidos en un centro hospitalario donde se disponga de una hemostasia adecuada tras la extracción.
  • Si el paciente está anticoagulado, porque sufrió una trombosis venosa, embolia pulmonar o tienen una arritmia, será suficiente con suspender la dosis unos dos días antes, pero no es recomendable realizar más de una extracción por mes. Si después de la extracción sucede una hemorragia, deberá acudir al odontólogo.

Si va a someterse a una intervención quirúrgica, debe notificarlo a su médico.

¿Qué debe hacer si tiene que vacunarse?

El paciente anticoagulado tiene las mismas indicaciones de vacunación que una persona sana.

Además, el riesgo de padecer una enfermedad infecciosa es mayor que el de la población normal y puede descompensar su cardiopatía.

La vía de administración no tiene contraindicación, pero si se trata de la inyección de la vacuna antitetánica, que es intramuscular, debe ser puesta preferiblemente en el brazo.

Régimen de vida

  • No efectuar cambios importantes en el régimen alimentario y no añadir ni suprimir medicamentos sin consejo del médico.
  • No abusar de bebidas alcohólicas ni de grasas.
  • No tomar cerveza. Se puede tomar vino con moderación y dentro de las comidas.
  • Evitar laxantes oleosos.
  • No tomar ácido acetilsalicílico ni medicamentos que lo contengan.