Tras un cierre de diciembre lleno celebraciones navideñas es momento de volver a la rutina y a la normalidad. Algo que nuestro organismo también lo necesita.

“Muchas personas se ponen a dieta en enero, pero es importante seguir una alimentación variada para evitar desequilibrios nutricionales. Para ello hay que huir de las dietas milagro y de los estrictos regímenes que acaben provocando un efecto yo-yó”, indican desde Clínica Universidad de Navarra. ¿Cómo conseguirlo?

Consejos de alimentación tras la Navidad

“Debemos recordar que para mantener una dieta equilibrada no hay que comer menos, sino mejor”, explica Neus Vila, dietista del centro que además enumera los siguientes consejos:

  1. Cinco comidas al día. En ningún caso debemos saltarnos alguna comida. “La cantidad de comida depende de la persona. Es importante adecuar la dieta al gasto energético de cada uno, según su actividad física y el ejercicio que realice. Así, tenemos que comer gran variedad de alimentos que aseguren la ingesta de todos los minerales, vitaminas y nutrientes en las cinco tomas diarias”.
  2. ¿Hidratos de carbono? Sí. “Aunque suele ser lo primero que eliminamos en nuestra dieta, después de Navidad deberíamos incrementar el consumo de hidratos de carbono, como el pan, pasta, arroz, legumbres y patatas”, explica. Hay que intentar comer al menos un tipo en cada comida. No obstante, para ayudarnos a la vuelta a la normalidad, es conveniente cocinarlos con poco aceite y adaptar las cantidades a la actividad física de cada uno.
  3. Cinco raciones de frutas y verduras. Por ejemplo, incluir dos raciones de verduras (una en la comida y otra en la cena) y tres frutas, una en el desayuno, otra en la comida y en la cena (de postre).
  4. Pescado. El pescado es un aliado para retomar a la normalidad.
  5. Dulces navideños y grasas.  En cuanto se acaben todos los dulces, turrones, mazapanes, bombones… es el momento de evitar el exceso de grasa como, por ejemplo, los aperitivos salados (snacks, patatas fritas…), los embutidos grasos, los quesos curados, los fritos, las salsas, los productos de bollería, el chocolate, los helados…
  6. Más actividad física diaria y deporte. “Esto no significa pasar muchas horas en el gimnasio”, recalca la especialista. Se puede aumentar la actividad física incrementando, por ejemplo, el número de pasos al día hasta alcanzar, al menos, los 10.000.
  7. Beber más agua. Lo recomendable es el litro y medio, dos litros, diarios.
  8. El desayuno, la comida más importante del día. “Es importante no saltarse el desayuno porque disminuye el apetito a lo largo del día y ayuda a controlar el peso. Hay que procurar que sea saludable, buscando las versiones más bajas en grasa y dulces, con alimentos lácteos, hidratos de carbono e incrementando la fibra de la dieta con fruta”, indican desde el centro.

Volver a la rutina nos ayudará a desprendernos de los kilos de más que hemos conseguido en estas fiestas: “Una vez que quitemos todos los excesos que nos han hecho engordar, bajaremos de peso”, asegura la experta de Clínica Universidad de Navarra.

Si lo que se desea es adelgazar, es importante consultar a un experto para que nos proporcione una dieta equilibrada adaptada a nuestras necesidades diarias. De esta forma, se conseguirá que ésta sea efectiva y evitará déficits problemas nutricionales a largo plazo.