Siempre que se vaya a realizar un viaje internacional, y más si se trata de destinos tropicales o de riesgo, es necesario vacunarse: los viajes internacionales incrementan el riesgo de infecciones importadas que, sin embargo, pueden prevenirse.  

Vacunarse no solo significa cumplir con un requisito burocrático de entrada a un país -el Certificado Internacional de Vacunación es un documento exigible en algunos países de Sudamérica, África o Asia-, sino que evita enfermedades graves y complicaciones sanitarias en el destino, y ayuda a prevenir infecciones y problemas de salud durante y después del desplazamiento.  

Los riesgos infecciosos afectan a destinos africanos o safaris, pero también a países de Sudamérica, Centroamérica o el sudeste asiático, como Tailandia, Vietnam o Camboya, donde son frecuentes brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue o la malaria. 

Viaje internacional, vacunas y prevención, ¿qué hemos de tener en cuenta? 

Los expertos de Clínica Universidad de Navarra (CUN) ofrecen 3 valiosos consejos: 

1. ¿Es necesario planificar la vacunación con semanas de antelación? 

Sí. Lo ideal es consultar al menos entre cuatro y ocho semanas antes de la salida, para valorar las medidas preventivas necesarias y permitir que el organismo desarrolle una respuesta inmunitaria suficiente antes del viaje. Además, en determinadas épocas del año los centros de vacunación internacional pueden tener una elevada demanda, por lo que conviene no dejar esta consulta para el último momento. En cualquier caso, incluso cuando el viaje es inminente, una consulta especializada en medicina del viajero sigue siendo útil para revisar vacunas, quimioprofilaxis, medidas frente a picaduras, diarrea del viajero y otros riesgos sanitarios”, explica el Dr. José Luis Del Pozo, director del Servicio de Enfermedades Infecciosas de CUN.   

2. ¿Qué vacunas son recomendables? 

El tipo de vacunas y las dosis necesarias varían en función de diversos aspectos: el lugar que queremos visitar; nuestra edad y patologías previas que podemos padecer; y la duración, el tipo de viaje y la actividad que vamos a realizar. Además, puede ser recomendable vacunarse 

frente a enfermedades como el dengue, la rabia o la encefalitis japonesa; valorarse tratamientos preventivos para la malaria o la fiebre tifoidea; y puede ser adecuado incluso, en la población mayor de 30-40 años, revisar el calendario vacunal, ya que no está vacunada frente a algunas recomendaciones actuales.  

3. Al regresar del viaje, ¿es necesario volver al médico?  

Sí, la atención médica debe mantenerse con un seguimiento posterior ya que algunas infecciones tropicales pueden pasar desapercibidas o presentarse semanas después con síntomas leves como cansancio, fiebre baja o molestias digestivas. “No tenemos que ponernos muy malos o precisar un ingreso para tener una infección. De hecho, a veces pueden dar la cara más tarde y el viajero no relaciona esos síntomas con un episodio que tuvo durante el viaje”, señala la Dra. Nerea Carrasco, responsable del Servicio de Enfermedades Infecciosas de CUN. Algunas enfermedades como la malaria o determinados parásitos intestinales pueden detectarse mediante pruebas sencillas y tratarse precozmente, antes de que den lugar a complicaciones.  

Además de lo anterior, existen determinados grupos de riesgo que han de tomar precauciones antes de emprender un viaje. Se trata de los niños, las mujeres embarazadas o los ancianos. 

Otros consejos al viajar al extranjero 

Además de la vacunación, es importante tener en cuenta otros aspectos en nuestro viaje:  

  • Agua y alimentos. La diarrea del viajero sigue siendo la infección más habitual durante los viajes internacionales. “Aunque muchas personas asocian el riesgo únicamente al consumo de agua, los especialistas recuerdan que las verduras crudas, las ensaladas, el hielo o las frutas peladas también pueden ser una fuente importante de contagio si han sido manipuladas con agua no segura”, explican desde CUN. Por ello, recomiendan priorizar alimentos cocinados, las frutas con cáscara, bebidas embotelladas y extremar las medidas higiénicas durante el viaje.   
  • Mosquitos. Los especialistas protegernos frente a las picaduras utilizando repelentes, ropa de manga larga, mosquiteras y evitar exposición en determinadas franjas horarias. “No obstante, estas medidas no eliminan completamente el riesgo y, en algunos destinos, es necesario añadir medicación preventiva”, concluye el Dr. Del Pozo.