¿Cómo afecta el cambio de hora a nuestra salud?

Un año más, llega el momento de cambiar la hora del reloj y volveremos a girar las agujas del reloj para adaptarnos al nuevo horario, de invierno o de verano.

Los especialistas de Clínica Universidad de Navarra reconocen que “la adaptación para muchos va a ser solo un día malo o, como máximo, para gente a la que pueda costarle será de una semana”.

Si cambiamos al horario de invierno, la adaptación es más sencilla, ya que se duerme una hora más. Los problemas se asocian más al cambio de primavera, cuando se acorta una hora de sueño. “Y aunque solo se duerme una hora menos, a nuestro organismo le cuesta adelantar el reloj biológico”, explican.

El reloj del organismo ante el cambio de hora

Desde Clínica subrayan que la clave está en el reloj interno del organismo. Nuestro ritmo interno es de algo más de 24 horas, por lo que alargar una hora más no le afecta tanto.

La luz, horarios de comida, ejercicio… Favorecen nuestros horarios de sueño. Para las personas con problemas de sueño cambiar estos horarios puede repercutir en insomnio, no despertarse a la hora adecuada, tener somnolencia durante el día, junto a problemas de memoria, atención, irritabilidad, etc.

¿Cómo podemos prevenir los efectos del cambio de hora?

  • Adaptarse poco a poco, cuatro o cinco días antes del cambio oficial. Por ejemplo, a los niños les cuesta más adaptarse por lo que es bueno ir cambiando con un cuarto de hora, para que cuando sea la hora entera ya estén adaptados.
  • Aprovechar lo antes posible la luz por la mañana, con ejercicio matinal, por ejemplo.
  • Evitar las luces por la tarde-noche y no cenar muy tarde.