Actitud positiva, definir un horario diario y semanal, marcarse pequeños objetivos, respetar los horarios de comidas, hacer deporte, dormir bien… son algunas pautas que podemos establecer para que volver a la normalidad no se haga tan cuesta arriba.

También la alimentación juega un papel importante y puede ayudarnos a gestionar el estrés de recuperar la rutina. 

Comida sana que ayuda a recuperar la energía 

¿Qué snacks son los más sanos? ¿Cuáles pueden ayudarnos a darnos ese ‘extra’ que necesitamos para encarar la vuelta al trabajo o al curso escolar? Los nutricionistas de Clínica Universidad de Navarra (CUN) eligen los siguientes: 

1. Semillas de chía o nueces

Se trata de una excelente fuente de omega 3 y tienen un alto efecto antiinflamatorio.  

¿Cómo incluir omega 3 en la dieta? Estas son algunos platos que recomiendan los expertos de CUN: 

  • Para el desayuno, mezclar pudín de avena, leche, plátano y chía. 
  • Ensalada de espinacas con tomate cherri, aguacate, nueces y semillas de calabaza. Puede aliñarse con aceite de lino para obtener “una combinación deliciosa y nutritiva”.
  • Macarrones con atún, anchoas y alcaparras. 

El pescado azul también es otra fuente de omega 3 que, además de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, también tiene propiedades antiinflamatorias. 

2. Alimentos fermentados como yogur, kéfir o col fermentada

“Contienen probióticos que presentan un importante efecto modulador de la microbiota intestinal, fundamental para una buena salud gastrointestinal”, señalan. 

3. Arándanos.

Se trata de una fuente rica en antocianinas, con beneficiosas propiedades para la salud del corazón: “Han demostrado reducciones en la presión arterial y se han asociado con una posible disminución del riesgo cardiovascular”. (LINK salud del corazón: ¿Cómo cuidar la salud del corazón? | Noticias ACUNSA 

4. Cúrcuma

Una especia muy conocida por sus importantes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. 

5. Aceite de oliva o frutos secos  

“El aceite de oliva es la principal fuente de grasa de la dieta mediterránea y se recomienda su uso tanto en la cocina como en los aliños”. Por su parte, los frutos secos aportan muchas calorías, por su alto contenido en grasas.

Entre otros beneficios, además de aportarnos energía, reducen la incidencia de eventos cardiovasculares.