Para el diagnóstico de enfermedades y dolencias, la resonancia magnética es una de las pruebas más comunes a las que podemos someternos.

El uso de la resonancia magnética es una técnica insustituible ya que permite obtener imágenes del interior del cuerpo y caracterizar lesiones de todo tipo desde anomalías congénitas, tumores o patologías neurodegenerativas, hasta procesos epilépticos, infecciosos y metabólicos.

Además, es una prueba mínimamente invasiva y no genera efectos adversos en el organismo.

“Se pueden obtener imágenes de alta calidad y ver las alteraciones del cuerpo sin utilizar rayos X“, explica la Dra. Isabel Vivas Pérez, especialista del Servicio de Radiología de Clínica Universidad de Navarra.

La técnica de la resonancia magnética nuclear (RMN) se desarrolló durante la década de los 70 por el estadounidense Paul Lauterbur (Ohio, 1929) y el británico Peter Mansfield (Londres, 1933). Perfeccionar la prueba, y hacerla útil para el diagnóstico médico especialmente en el área de la neurología, les coinvirtió en ganadores del Premio Nobel de Medicina en 2003.

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¿Cómo funciona la resonancia magnética?

Esta prueba utiliza un campo magnético y ondas de radiofrecuencia para obtener las imágenes de distintas áreas del cuerpo.

“El campo magnético del equipo orienta los átomos de hidrógeno en una determinada dirección que, al ser estimulados por ondas de radiofrecuencia (el ruido que se oye durante la exploración), emiten una señal captada por una antena que es transformada, por un ordenador, en imágenes”, explican desde el Servicio.

Cada tipo de tejido reacciona de manera distinta a la estimulación por eso, al variar el campo magnético, se puede diseccionar progresivamente las distintas zonas del organismo y obtener las imágenes en forma de corte en cualquier dirección y zona del cuerpo. Con ellas, el radiólogo expide un informe y el médico elaborará el diagnóstico.

En algunos pacientes, siempre por decisión del especialista, es necesario realizar la inyección de contraste intravenoso (no yodado y cuyos efectos perjudiciales son excepcionales) o rectal durante el examen.

En pacientes pediátricos o en determinados adultos, el estudio puede realizarse bajo sedación.

¿En qué patologías es útil para su diagnóstico?

Su precisión convierte a la resonancia magnética en una prueba de gran utilidad para el estudio diagnóstico del sistema nervioso central, el abdomen, lesiones musculoesqueléticas y la mama.

Sobre esta última, “la resonancia es una técnica relativamente novedosa en el uso diagnóstico de las lesiones mamarias”, añaden desde Clínica Universidad de Navarra, y su principal objetivo es ayudar a determinar la estadificación del cáncer de mama: “En lesiones malignas, permite obtener una situación de las dos mamas (para detectar también lesiones satélites), y con esa información, el cirujano decide qué técnica utilizar”.

La mamografía sigue siendo la única técnica aceptada para el cribado de cáncer de mama en la población femenina (completada en ocasiones con la ecografía), pero “la resonancia magnética realizada con contraste paramagnético, ha emergido con fuerza como una técnica muy útil en ciertos casos de patología mamaria”, añaden.

En patología cerebral, la resonancia magnética también es imprescindible. No sólo es capaz de caracterizar todo tipo de lesiones cerebrales, como anomalías congénitas, tumores, patologías neurodegenerativas, procesos epilépticos, infecciosos y metabólicos, sino que también se utiliza para estudiar la morfología cerebral y la evaluación metabólica del cerebro, es decir, permite explicar cómo se desarrollan algunos procesos neurodegenerativos, como el Parkinson o el Alzheimer, y otras enfermedades propias del cerebro.

Resonancia magnética, también dentro del quirófano

Clínica Universidad de Navarra es el primer centro de España que instaló la resonancia magnética de alto campo 3 Teslas.

Entre sus ventajas, es la única adaptable a cualquier biotipo corporal, es decir, es capaz de ajustar el estudio de imagen a las cualidades físicas del paciente e incluso ser óptima para pacientes inadecuados para la exploración con esta tecnología por padecer arritmias cardiacas o exceso de peso.

Otra de sus características que lo hacen única y de especial relevancia es que, en la cirugía craneal, ofrece la máxima precisión y control ya que “se utiliza para guiar al cirujano en una biopsia o para comprobar que la exéresis (extirpación) del tumor ha sido completa”, detallan los especialistas del Área de Tumores Cerebrales de Clínica Universidad de Navarra, primer y único centro español en incorporar Resonancia Magnética intraoperatoria de alto campo 3 Teslas.

¿Cuáles son los riesgos de la resonancia magnética?

La resonancia magnética no tiene radiación ni genera efectos secundarios, pero sí hay que tener en cuenta determinadas situaciones antes de realizarse una prueba con esta tecnología:

  • Embarazadas. Si está embarazada, o pudiera estarlo, ha de informarse al médico antes de la prueba.
  • Alergias o reacciones al contraste. Si se padece alergias o se ha tenido reacciones adversas a los contrastes con anterioridad, debe comunicarlo previamente.

Además, sí existe contraindicación, o deben comunicárselo al médico antes de la prueba, los pacientes que:

  • Lleven marcapasos, válvulas cardíacas, implantes cocleares, bone-bridge u otros implantes auditivos.
  • Tengan antecedentes quirúrgicos con grapas metálicas o que estén en tratamiento con acupuntura.
  • Tengan implantadas otras prótesis o implantes metálicos.

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