La utilización de protonterapia como modalidad terapéutica oncológica progresa de manera constante, incluso en el ámbito del cáncer de próstata. La experiencia clínica evidencia su eficacia al minimizar o evitar la radiación en los órganos sanos circundantes, preservando la funcionalidad urinaria y sexual de estos pacientes.

A pesar de que este sector innovador de la medicina aún demanda desarrollo, ya existen numerosos estudios prospectivos y retrospectivos que documentan la eficacia y seguridad de la terapia de protones tanto en pacientes con cáncer de próstata localizado como en aquellos que requieren radioterapia pélvica adyuvante o de rescate postcirugía.

La protonterapia, una forma de radioterapia terapéutica que utiliza partículas subatómicas con propiedades físicas particulares, que reduce la radiación excesiva en tejidos sanos, funcionales y adyacentes a la próstata, tales como el recto, el intestino, la vejiga y las bandeletas neurovasculares (estructuras nerviosas relacionadas con la erección), en comparación con la radioterapia estándar con fotones.

Según el Dr. Mauricio Cambeiro, especialista del Área de Cáncer de Próstata del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), las ventajas de la protonterapia en el tratamiento del cáncer de próstata incluyen: un máximo control, un mínimo riesgo, y la preservación de la funcionalidad.

Este esperanzador tratamiento que se puede plantear gracias a las características avanzadas de la protonterapia y los equipos actuales, permite mejorar las expectativas de curación. Reduciendo así el riesgo de complicaciones, y aumentando las posibilidades de preservación de la funcionalidad eréctil y urinaria de cada paciente.

Sesiones ambulatorias de entre 5 y 20 días 

En cuanto a la duración del tratamiento, el Dr. Cambeiro destaca que, en términos prácticos para el paciente, se exploran esquemas de tratamiento cortos que oscilan desde 5 hasta 20 días, con sesiones diarias breves y ambulatorias de aproximadamente 10-20 minutos.

En función de la anatomía del paciente y la agresividad del tumor, la protonterapia puede aplicarse en un número reducido de sesiones, especialmente en casos favorables, mientras que en casos desfavorables o de alto riesgo, se pueden requerir hasta 20 sesiones.

El Dr. Javier Aristu, especialista del Área de Cáncer de Próstata del CCUN, resalta que la protonterapia minimiza o elimina las dosis de irradiación en estructuras sanas intrapélvicas, a diferencia de la radioterapia convencional con fotones. Esta ventaja permite aumentar la dosis total de radioterapia en áreas de recurrencia sin incrementar potencialmente la tasa de toxicidad.

Además de sus beneficios inmediatos, el Dr. Aristu destaca la disminución significativa del riesgo de desarrollar segundos tumores radioinducidos a largo plazo, un aspecto relevante y esperanzador para pacientes con larga supervivencia.

Unidad de Protonterapia de Clínica Universidad de Navarra

La Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra, pionera en España, comenzó sus operaciones en abril de 2020 en la sede madrileña de la Clínica, siendo la primera instalación intrahospitalaria de protonterapia en el país.

Desde entonces, ha tratado a más de 700 pacientes de 18 comunidades autónomas y 25 países diferentes. Entre ellos, 229 han sido menores de 18 años, con un enfoque significativo en cánceres pediátricos y sarcomas, así como en indicaciones de reirradiación.

Con este destacado avance, el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra reitera su compromiso incansable en la vanguardia de la lucha contra el cáncer, fusionando la excelencia clínica con una dedicación inquebrantable a la investigación.