Los padres Elsie Movarek se vieron obligados a romper la pierna de su hija tres veces al día con tal de evitar que se la tuvieran que amputar o que llevara una prótesis de por vida

Tres veces al día durante cuatro meses. Esa era la frecuencia con la que se le debía romper la pierna a Elsie Movarek, que nació con deficiencia focal femoral proximal -la pierna izquierda notablemente más corta que la derecha- ya que durante la gestación ni esta  ni la cadera se formaron de forma adecuada.

Los médicos expusieron tres opciones a los padres: usar una prótesis toda la vida, amputar la pierna o someterla a un tratamiento consistente en fracturarle de forma repetida el hueso para que este se extendiera y llegase a crecer unos diez centímetros.

Cuatro meses de tortura para tener una vida normal

“Nos preguntamos si era muy cruel someter a nuestra hija a esto y si merecía la pena” explicaron los padres al Huffignton Post. “Pero sabíamos que era la decisión correcta, queríamos que Elsie tuviera la mejor vida posible”.

Antes de comenzar este tratamiento, Elsie se sometió a una operación de seis horas en la que se reconstruyó su cadera, rodilla y tobillo para que la pierna pudiera crecer correctamente. Para ello se le implantó un dispositivo externo con diez tornillos que penetraban en su piel, músculo y hueso.

Tres veces al día, los padres de Elsie apretaban manualmente estos tornillos, rompiendo el hueso y evitando que este se volviera a juntar, lo que hacía crecer nuevo hueso, músculo y piel, llegando a crecer once centímetros en cuatro meses.

Elsie Movarek tendrá que volver a pasar por el tratamiento

“Fue una agonía verla sufrir tanto, pero esto no sólo evitará la amputación sino que también hará que no necesite una prótesis durante toda la vida, y podrá hacer todo lo que puede hacer una persona normal”.

Actualmente Elsie tiene cuatro años y ambas piernas del mismo tamaño, pero su pierna izquierda sigue teniendo deficiencia de crecimiento, por lo que eventualmente volverá a quedar más corta que la derecha. Por ello, deberá pasar por un tratamiento similar cuando deje de crecer para volver a extender la pierna otros diez centímetros.