Ya sea durante el año, durante las vacaciones de verano, de Navidad… la lectura es siempre una actividad ideal para los niños y adolescentes.

Leer tiene muchos beneficios tanto para niños como para adultos, pero cultivar esta pasión desde la infancia “estimula la conciencia emocional” y refuerza la empatía familiar y social, tal y como destaca el Dr. José Manuel Moreno, director del Departamento de Pediatría de Clínica Universidad de Navarra.

Además de esto, leer desde pequeños tiene numerosos beneficios, entre otros: 

  • Incentiva la creatividad y la imaginación.
  • Amplía el conocimiento, estimula la curiosidad y el aprendizaje continuo. 
  • Mejora la capacidad de concentración, la atención y la memoria. 
  • Ayuda a mejorar el lenguaje, el vocabulario y la capacidad de comprensión. 
  • Fomenta la empatía, el pensamiento crítico y la formación del carácter. 

Fortalece el vínculo entre padres e hijos 

Además de los ya descritos, la lectura promueve otro beneficio importante: fortalece el vínculo entre padres e hijos

La lectura es un vehículo muy útil para la tarea educativa de los padres. Los libros contienen historias con las que pueden identificar situaciones cotidianas y, de forma lúdica, conocer y afrontar miedos, vencer la vergüenza… Puede convertirse, incluso, en un instrumento para tratar sobre ciertos temas, expresar sentimientos… “Los cuentos pueden ser una herramienta fabulosa para conversar en familia”, destaca Montse Erostarbe, psicóloga de Clínica Universidad de Navarra. Es un momento de conexión que puede darse tanto en el momento de la lectura, leyendo juntos, como después.

Los libros y la lectura benefician seriamente la salud, tanto en niños como en adultos.

Los libros también curan 

Bajo este lema, y con motivo del Día del Libro 2026, Clínica Universidad de Navarra en Pamplona y Madrid, celebró esta efeméride y destacar el valor de la lectura y sus capacidades relacionadas con la salud.

Entre los intervinientes, María Burgaz, enfermera responsable de la segunda planta de hospitalización en CUN Madrid, destacó que la mayoría de los libros sanan y no hizo referencia a una curación estrictamente médica, sino a algo profundamente humano, ya que, en su opinión, “la literatura cura de creer que el mundo es tan pequeño como nuestras cabezas”. En momentos en los que el paciente no encuentra palabras para explicar lo que siente: Un libro le pone palabras, te reconoces, te entiendes, y eso es muy curativo”, subrayó.

Por su parte, el Dr. Francisco Leal, responsable de la Unidad de Dolor de CUN Madrid destacó que hay libros que enseñan a sanar el cuerpo, otros que acompañan el sufrimiento y otros que ensanchan la vida”. Desde el punto de vista clínico, explicó además que la lectura actúa a distintos niveles, ya que “influye directamente en el cerebro y su capacidad de cambio”, contribuyendo tanto a la adquisición de hábitos saludables como a la regulación emocional. “Leer no solo informa, sino que acompaña, transforma y abre horizontes”, concluyó el especialista.