La luz emitida por el móvil afecta al sueño. Puede alterar la secreción de melatonina, una sustancia con un importante rol en el control del sueño

Cerca del 80% de la información que recibe el ser humano lo hace a través de los ojos. Pero este órgano no se dedica exclusivamente a la vista, sino que también regula el ritmo circadiano. Y esta es la razón por la que el uso de móviles y tabletas puede provocar alteraciones en el sueño. Tabletas y libros electrónicos pueden tener un efecto similar.

Cuando el ojo detecta que la cantidad de luz en el ambiente comienza a bajar, deduce que se está haciendo de noche. En ese momento activa la producción de melatonina, cuya función es que nos quedemos dormidos.

Conocida como la “hormona de la oscuridad” su producción corre a cargo de la glándula pineal. Su secreción alcanza su máximo en mitad de la noche, momento a partir del cual cae gradualmente.

Los móviles engañan al organismo

¿Y qué pasa cuando el ojo detecta luz a una hora que no toca? Que cree que es de día. El ojo no es capaz de diferenciar entre la luz solar y la luz artificial, por lo que cualquier fuente de luminosidad puede afectar, desde una bombilla de bajo consumo hasta la pantalla de un móvil o tableta.

El problema principal de estos dispositivos es que los seguimos usando una vez hemos apagado el resto de las luces y estamos acostados en la cama. Esto puede causar insomnio de inicio, es decir, la dificultad para quedarnos dormidos 30 minutos después de haberte metido en la cama.

Bajar el brillo y alejar el dispositivo de la cara

El limite en el que la luz es capaz de afectar nuestro sueño es fruto de debate. Unos especialistas sitúan el umbral en los cinco lux y otros lo suben hasta los 30. Una tableta con el brillo al mínimo cerca de la cara puede llegar a emitir hasta once lux, situándose entre cero y tres al alejarla hasta 30 centímetros.

El brillo al máximo puede hacer que un smartphone emita hasta 275 lux. Lo ideal sería no usar estos dispositivos antes de irte a dormir, pero si lo haces procura bajar el brillo y alejarlos lo máximo posible de tu cara.

También es conveniente recordar que el insomnio puede ser un trastorno multifactorial, y puede tener causas como el estrés o la dieta. Además estas circunstancias no afectan igual a cada persona.