En primavera, pero especialmente en verano, la melanina y el fototipo de piel tienen un papel protagonista. ¿Por qué?
La melanina es un pigmento natural de nuestro cuerpo y actúa como una barrera protectora frente a la radiación ultravioleta: es capaz de absorberla para proteger a las células de la piel de su impacto. Por eso, al exponernos al sol, nuestro organismo produce melanina en grandes cantidades y hace que nos bronceemos.
Por su parte, el fototipo define cómo responde nuestra piel a la luz solar. Esto nos ayuda a aplicar las medidas protectoras que necesitamos y evitar los efectos indeseados que la radiación ultravioleta puede tener en todo nuestro cuerpo (desde la aparición del cáncer de piel a contribuir al desarrollo de cataratas, por ejemplo).
¿Qué fototipos hay?
Existen seis tipos de fototipos de piel:
- Fototipo I. Piel rosa, muy pálida y con pecas. No se broncean.
- Fototipo II. Piel clara. Se broncean poco y con dificultad.
- Fototipo III. Piel clara en invierno, bronceada en verano.
- Fototipo IV. Piel morena, mediterránea.
- Fototipo V. Piel oscura: india, suramericana…
- Fototipo VI. Piel muy oscura o negra.
¿Cómo cuidar la piel en verano?
Una de las claves para cuidar la piel en verano es preparar nuestra piel en primavera activando la melanina. ¿Cómo podemos hacerlo? Una opción es a través de la alimentación, con alimentos que activan la melanina. Puedes conocer más detalles haciendo clic aquí.
¿Qué cremas y protectores solares son las más adecuadas? Descubre más detalles en nuestro post “Factor de protección solar 50 en niños y adultos”.





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