Todos los tipos de pieles necesitan limpieza, hidratación y una correcta alimentación para mantenerse sanas.  

Es importante conocer cómo es nuestro tipo de piel, ya que no todas las pieles son iguales y cada una necesita un cuidado concreto, y, especialmente en primavera y verano, sabiendo también cuál es nuestro fototipo de piel podremos tener en cuenta el daño que la exposición al sol puede provocar.

Hidratación, sinónimo de piel saludable 

La hidratación es clave para cuidar nuestra piel y evitar el envejecimiento.

“Ese envejecimiento se origina por la pérdida de hidratación y una degeneración de las estructuras fibrilares que le dan soporte. La deshidratación ocasiona una disminución de la turgencia y aspecto brillante de la piel, mientras que la destrucción de las estructuras fibrilares, especialmente colágeno, origina una pérdida de firmeza”, detallan los especialistas de Clínica Universidad de Navarra (CUN). 

Piel sana, ¿cómo podemos hidratarnos adecuadamente? 

Para conseguir este objetivo, desde Clínica Universidad de Navarra aconsejan: 

  • Ingerir de 2 a 3 litros de agua diarios
  • Consumir frutas y verduras con mayor contenido de agua. ¿Cuáles son? Más detalles en nuestro post Los 9 alimentos que más hidratan en verano
  • Evitar el café o el tabaco, ya que resecan la piel
  • Aplicar cosméticos hidratantes dos veces al día, con cremas adecuadas para cada tipo de piel, incluso en pieles grasas. Y no solo hidratar la cara, sino también las manos, los pies, todo el cuerpo… 

Alimentación, un complemento para una piel sana e hidratada 

“La piel constituye un reflejo del estado de salud general, y la alimentación desempeña un papel esencial en el mantenimiento de su equilibrio, su aspecto y su capacidad de defensa frente a las agresiones externas”, explica Roncesvalles Garayoa, responsable del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad de Navarra. 

Existe una relación directa entre la alimentación y la salud dermatológica, y la piel se daña porque nos alimentamos siguiendo un patrón de dieta inflamatorio que provoca daño sistémico y disbiosis – desequilibrio en la composición o función de la microbiota- intestinal“Esta disbiosis implica un desequilibrio de la flora intestinal o microbiota, en el que disminuyen las bacterias beneficiosas y aumentan las patógenas, lo que puede provocar inflamación, mala absorción de nutrientes y un aumento de la permeabilidad intestinal”, señala Elisa Gómez González, residente MIR del Departamento de Dermatología de Clínica Universidad de Navarra. 

La piel es muy sensible a la falta de proteínas, minerales o vitaminas. Por eso, desde Clínica Universidad de Navarra, destacan que una dieta equilibrada aportará estos nutrientes y subrayan especialmente algunos de ellos: antioxidantes como la Vitamina C y E, Selenio, Zinc y Cobre; vitaminas específicas como la Vitamina A, B3, B6, C y E; y minerales como: Selenio, Zinc y Cobre. 

Nutrientes y alimentos beneficiosos para la piel 

Vitamina C (ácido ascórbico) 

  • Funciones: favorece la cicatrización de la piel, aumenta las defensas del organismo, es fundamental para la formación del colágeno y tiene un importante papel antioxidante, protegiendo la piel contra los rayos ultravioleta. 
  • ¿Dónde encontrarla? En cítricos, fresas, fresones, kiwis, limones, naranjas, pomelos, pimientos verdes, verduras de hoja verde como las espinacas y el perejil, y en las patatas. Las frutas y las verduras han de ser frescas.  

Vitamina E 

  • Funciones: retrasa el envejecimiento de la piel, destruye los radicales libres celulares que se forman por la acción de las radiaciones ultravioletas, interviene en la formación de glóbulos rojos y protege los tejidos de pulmones y otros órganos. 
  • ¿Dónde encontrarla? Los aceites de girasol, de germen de trigo y de oliva contienen esta vitamina. También está presente en la yema de huevo, los cereales integrales, las legumbres, las verduras de hoja verde, las nueces, el pescado y la carne. 

Selenio 

  • Función: retrasa el envejecimiento de las células cutáneas.  
  • ¿Dónde encontrarlo? Se encuentra en huevos, productos lácteos y champiñones. 

Zinc 

  • Funciones: protege contra los rayos UVA, participa en la formación de colágeno y tiene propiedades antiinflamatorias.  
  • ¿Dónde encontrarlo? Está presente en la carne, leche, huevos y marisco. 

Cobre 

  • Funciones: es esencial para la piel ya que potencia la producción de colágeno y elastina, mejorando la firmeza y elasticidad. Su carencia debilita la piel.  
  • ¿Dónde encontrarlo? Se encuentra en frutas, legumbres y en las ostras. 

Vitamina A (Retinol) 

  • Funciones: favorece la cicatrización, proporciona suavidad y refuerza las defensas naturales de la piel. 
  • ¿Dónde encontrarlo? Podemos encontrarlo en productos de origen animal como pueden ser: mantequilla, huevos, hígado, queso, y también en frutas y verduras como la zanahoria, las espinacas, el brócoli, la naranja, la manzana, etc.  

Vitamina B3 (Niacina) 

  • Función: protege y prepara la piel para tomar el sol. A veces se usa para prevenir las alergias solares.  
  • ¿Dónde encontrarlo? Se encuentra en el hígado, las carnes magras, el pollo, las nueces, el pescado y las alubias secas. 

Vitamina B6 (Piridoxina) 

  • Función: equilibra las pieles grasas, reduciendo la secreción de las glándulas sebáceas.  
  • ¿Dónde encontrarlo? Esta vitamina se encuentra en el hígado, pollo, cerdo, pescado, patatas, alubias secas, plátanos, alimentos integrales y en otras frutas y verduras.