Aunque es de sobras conocido, la razón por la que el efecto placebo actúa sigue siendo un misterio

Cuando un niño se da un golpe y le duele, muchas veces basta con pasarle la mano o darle un beso para que, casi de forma mágica, el dolor desaparezca. De la misma forma, muchos pacientes responden a tratamientos que creen estar recibiendo, pero que no son reales. Es el llamado efecto placebo, aunque sus causas no están del todo claras.

Ted Kaptchuk es uno de los estudiosos que más lo ha estudiado, siendo director del Programa de Estudios del Placebo de la Escuela Médica de Harvare. Obtuvo el doctorado en medicina oriental tras cinco años de estudio en China y practicó la acupuntura en EEUU. Varias recuperaciones milagrosas le convencieron de que debía haber una razón profunda.

Distintas reacciones al placebo

En su investigación, Kaptchuk descubrió que no todos los placebos actúan igual: una inyección con una solución salina es más efectiva que una pastilla. Dividió a 262 pacientes de síndrome de colon irritable en tres grupos. El primer grupo no recibió tratamiento, el segundo fue sometido a sesiones de acupuntura, mientras que el tercero recibió una terapia idéntica, pero administrada por médicos que se interesaban por sus síntomas.

El resultado fue que, mientras los pacientes del segundo grupo no notaron mejoras significativas, el tercer grupo si que mejoró.

Rechazo del placebo en tratamientos clínicos

A pesar de que el efecto placebo es algo patente y que puede mejorar el estado de los pacientes, su uso se rechaza en la mayoría de tratamientos clínicos. Muchos críticos están en contra de este tipo de terapias porque puede retrasar o negar el tratamiento real del paciente.

De hecho, su uso puede pervertir incluso el resultado de algunas pruebas médicas. En 2011 un estudio sobre el asma llegó a la conclusión de que el inhalador falso también podía restaurar la función respiratoria ya que el grupo que lo usaba notó una mejoría. Sin embargo más tarde se descubrió que esto era sólo debido al efecto placebo y que únicamente la medicación tenía un efecto real.

A día de hoy las razones por las que el efecto placebo funciona siguen sin estar muy claras, pero todo indica a que en realidad puede haber varios efectos placebo y no sólo uno. Por ejemplo, un paciente que ha recibido tratamiento de morfina tiene una respuesta neurológica diferente a la de uno que no lo ha recibido cuando se le administra una medicación falsa. Además, el porcentaje de pacientes que responden es mucho menor.