El asma es una enfermedad respiratoria que se caracteriza por la inflamación (hinchazón) de las vías aéreas, o bronquios, y que causa episodios recurrentes de sensación de falta de aire (disnea), pitos en el pecho con la respiración (sibilancias), tos y sensación de opresión en el pecho.

El asma bronquial se caracteriza por una obstrucción reversible y ocasional de la vía aérea que “si no se trata adecuadamente, puede llevar a una obstrucción permanente”, indican desde Clínica Universidad de Navarra.

¿Quién puede padecer asma?

El asma puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común en la infancia, edad en la que suele estar asociado a un componente alérgico especialmente provocado por la inhalación de sustancias como el polen, lana, ácaros de polvo, contaminación atmosférica, o la caspa de determinados animales como los gatos.

“Los antecedentes de asma y tabaquismo en los padres también pueden ser desencadenantes”, señalan.

En los adultos, “se asocia con sinusitis, pólipos nasales y sensibilidad a la aspirina o anti-inflamatorios relacionados con la aspirina. También es habitual la inflamación bronquial, con la consiguiente hiperreactividad, en relación con ciertas exposiciones ocupacionales (polvo de madera, metales, compuestos orgánicos, resinas plásticas, etc.), e incluso estímulos no inmunológicos como el estrés”, afirman los especialistas de Clínica.

¿Qué síntomas produce el asma?

El asma suele aparecer de forma episódica y a cualquier hora del día, aunque es común que aparezcan por la noche y durante las primeras horas de la mañana.

  • Dificultad respiratoria y sensación de ahogo (disnea).
  • Pitidos en el pecho (sibilancias).
  • Tos.
  • Sensación de opresión en el pecho.

¿Cómo se diagnostica el asma?

Clínica Universidad de Navarra dispone de un equipo multidisciplinar de profesionales para el diagnóstico y tratamiento del asma bronquial, formado por neumólogos, alergólogos y, en ocasiones, otorrinolaringólogos y gastroenterólogos.

En función de la historia clínica y exploración del paciente, los especialistas valoran realizar otras pruebas diagnósticas:

  • Prueba de provocación con metacolina.
  • Espirometría con prueba de broncodilatación.
  • Prueba de provocación con ejercicio con inhalación de aire frío.
  • Pruebas radiológicas (generalmente radiografías) del tórax y de los senos paranasales.
  • Exploración otorrinolaringológica.
  • pH-metría esofágica, un análisis que mide el nivel de ácido del estómago.
  • Pruebas de alergia.

Tratamiento del asma

El tratamiento de la inflamación de la mucosa bronquial es la parte más importante del tratamiento del asma.

  • Existen diversos medicamentos que tienen efecto antiinflamatorio en la mucosa bronquial, pero los más potentes y eficaces son los corticoides inhalados (cortisona).
  • Para el tratamiento inmediato, se utilizan broncodilatadores que normalmente se administran por vía inhalatoria. Existen dos tipos, según la duración de su acción: los broncodilatadores de acción prolongada, que se toman por la mañana y por la noche todos los días, se tengan o no síntomas; y los de acción corta que suelen reservarse para tomar en caso de necesidad (sensación de ahogo, tos, etc.).
  • Los pacientes en los que el asma tiene un componente alérgico, el tratamiento con antihistamínicos puede ser beneficioso.

¿Existen patologías asociadas al asma?

En ocasiones, el asma bronquial se asocia frecuentemente a otras patologías que pueden influir en su evolución. Así lo detallan los especialistas de Clínica Universidad de Navarra:

  • Asma asociado al ejercicio, que se manifiesta fundamentalmente por síntomas como tos, falta de aire, presencia de pitidos y opresión al realizar ejercicio.
  • Reflujo gastroesofágico, el paso de fluido ácido del estómago al esófago y en ocasiones a la vía aérea. Puede ser una causa habitual por la que los pacientes con asma no mejoran. Además, quien lo padece no siempre nota la acidez y por ello se requieren pruebas específicas para su diagnóstico.
  • Patología nasal. Consiste en la inflamación crónica de la mucosa nasal (rinitis) o de los senos paranasales (sinusitis crónica) que puede producirse por infecciones o alergias.
  • Patología nasal. Consiste en la inflamación crónica de la mucosa nasal (rinitis) o de los senos paranasales (sinusitis crónica) que puede producirse por infecciones o alergias.