Practicar deporte con asiduidad ofrece beneficios que van más allá de la condición física: fortalece el cerebro y nuestra salud mental. 

“Su práctica regular mejora la memoria, reduce el estrés y protege contra enfermedades neurodegenerativas”, afirman los especialistas de Clínica Universidad de Navarra (CUN).

Beneficios del ejercicio físico 

Dicho de otra forma, el ejercicio físico es un aliado para nuestro cerebro y nuestra salud mental

1. El ejercicio físico mejora el desempeño cognitivo 

Hacer ejercicio mejora la memoria o estimula el aprendizaje. ¿Cómo lo consigue? Cuando practicamos deporte, los músculos liberan unas sustancias llamadas mioquinas, unas importantes moléculas capaces de reforzar el sistema inmune o reducir la inflamación, y que, además, son las encargadas de producir algunos cambios en nuestro cerebro.  

Las mioquinas viajan por la sangre hasta este órgano y afectan, entre otras, a una proteína esencial en los procesos cognitivos: la BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor), un factor neurotrófico (proteínas que desempeñan un papel fundamental en el crecimiento, la supervivencia y el mantenimiento de las neuronas). “Se trata de una sustancia que favorece el crecimiento neuronal, mejora la función cerebral y potencia la cognición, explica la Dra. María Cruz Rodríguez Oroz, directora del Departamento de Neurología de CUN. 

2. El ejercicio físico reduce el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas  

Uno de los mayores beneficios de practicar ejercicio es la protección frente a enfermedades neurodegenerativas: “Al estimular el músculo se produce una reacción antiinflamatoria en el cuerpo. La inflamación es un factor de riesgo para múltiples enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, el párkinson y cualquier otra enfermedad que curse con algún tipo de demencia”, señala el Dr. Miguel Germán Borda, geriatra de Clínica Universidad de Navarra. 

La reducción de la inflamación favorece el sueño y este “tiene un efecto protector frente a la neurodegeneración, añade la Dra. Rodríguez. Además, “el ejercicio físico estimula el crecimiento neuronal y protege del deterioro cognitivo”.

3. El ejercicio físico impacta positivamente en nuestra salud mental 

Hacer deporte está vinculado a nuestra salud mental, ya que actúa a nivel bioquímico en el cerebro: “Al practicar ejercicio aumentan de manera natural nuestros niveles de dopamina y serotonina, los principales encargados de nuestro bienestar psicológico”, indica el Dr. Julen Arellano, del Departamento de Psicología Clínica de CUN.  

Además, es un ‘distractor natural’: nos ayuda a desconectar de las preocupaciones del día a día y a estar enfocados en un objetivo concreto, contribuyendo “al bienestar emocional y al desarrollo de la autoeficacia y la autoestima”.  

Más allá del cerebro, el ejercicio físico mejora la salud social 

La actividad física fomenta la interacción, el trabajo en equipo, la creación de vínculos, refuerza el sentido de pertenencia… incluso aunque se practiquen disciplinas individuales. 

En pacientes con ansiedad o estrés continuado, el ejercicio es esencial para superarlas: “Cuando estamos sometidos a estrés, el cuerpo presenta niveles elevados de cortisol, la llamada hormona del estrés. El ejercicio ayuda a reducir estos niveles, señala el Dr. Arellano. Por otro lado, impacta también positivamente en otras patologías: El ejercicio tiene innumerables beneficios, especialmente en casos de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), cuando se practican deportes estructurados con reglas claras. Esto favorece la atención y la concentración en personas con esta condición”.  

No obstante, tal y como destaca el experto, hay determinados trastornos en los que hay que tener precaución: “El sobreentrenamiento puede derivar en una obsesión, frecuentemente ligada a la alimentación, lo que aumenta el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios o dismorfia corporal”

¿Durante cuánto tiempo hemos de practicar ejercicio físico por semana? 

Caminar no es suficiente para llevar una vida activa. Para notar todos los beneficios hemos de hacer deporte de manera regular y constante, al menos tres veces por semana, siendo dos de ellos de fortalecimiento muscular desde la edad adulta. 

  • En adultos mayores: al menos tres días de actividades multicomponente para equilibrio y fuerza. 150-300 minutos por semana. 
  • En adultos: 150-300 minutos por semana. 
  • En mujeres embarazadas y en posparto. 150-300 minutos por semana. 
  • En niños y adolescentes. 60 minutos al día. 

¿Qué tipo de actividad física es más beneficiosa? 

Sobre el tipo de deporte, “la evidencia ha demostrado que para notar los beneficios a nivel cognitivo es mejor el deporte aeróbico”. No obstante, desde el punto de vista de nuestra salud y bienestar emocional, “tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza generan los mismos beneficios”. 

¿Cuál es la edad perfecta para hacer ejercicio? 

El último barómetro deportivo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) señala que el 52 % de la población no practica ningún deporte y estos datos empeoran con la edad: mientras que el 56,5 % de los jóvenes de 16 a 24 años que hace ejercicio, solo el 26,8 % de las personas mayores de 75 años realiza algún tipo de actividad física.  

No hay un momento concreto puesto que todos deberíamos practicar deporte a cualquier edad, pero el ejercicio físico es aún más necesario conforme adquirimos años. 

Cuando envejecemos, el músculo comienza un proceso muy acelerado de deterioro y es esencial estimularlo con ejercicio. Tendemos a dejar a nuestras personas mayores sentadas, sin moverse, y debería ser lo contrario”, explica el Dr. Borda quien además añade que el ejercicio físico evita la sarcopenia (pérdida de masa muscular), reduce la fragilidad, aumenta la autonomía y reduce la dependencia a la medicación