Jaime Synch aprendió a luchar contra la leucemia con tan solo 8 años en Ecuador.

Un día al bañarse vio que sus piernas estaban moradas. Su madre le preguntó si le hacían bullying y él le dijo que no. Inmediatamente fueron al médico y el análisis de sangre diagnosticó que padecía leucemia.

Ante la complejidad de esta enfermedad, buscaron el tratamiento que le ayudara. Y ello le llevó a Clínica Universidad de Navarra, a través de Niños Contra el Cáncer.

Ya en Clínica le administraron un tratamiento mediante autotrasplante y le facilitaron el acceso a tratamientos específicos, como quimioterapia o un autotrasplante de médula ósea.

Ahora, 4 años después, llegó otra fecha que la familia tampoco podrá olvidar: el 28 de agosto de 2018. “Fue el día más hermoso de mi vida porque me dijeron: ‘Luz tu hijo está totalmente sano y puede comenzar su nueva vida’”, confiesa su madre, Luz Padilla.