La cantidad de horas que se debe dormir varía con la edad. No sólo importa las horas de sueño, sino también la calidad

El sueño es una de los elementos fundamentales de nuestras vidas. No está del todo claro muchas de sus funciones -más allá del reposo, parece que también ayuda a consolidar la memoria-, pero está claro que dormir poco o mal tiene unos perjuicios enormes sobre nuestra salud.

El sueño tiene un impacto en el sistema metabólico y endocrino, y en el inmunológico. La falta de sueño también puede favorecer la aparición de problemas cognitivos, oncológicos -como el cáncer de mama-, y aumenta la posibilidad de sufrir diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Hay gente que puede sentirse completamente descansada tras haber dormido únicamente tres o cuatro horas, pero no es algo sano y puede tener consecuencias a largo plazo. Las horas que se deben dormir dependen de muchos factores y la edad es uno de ellos.

Bebés (hasta dos años)

Lo ideal es que un bebé duerma entre once y catorce horas, pero un margen un poco más amplio -de entre nueve y dieciséis horas- también es aceptable. Lo que no es recomendable es que duerman menos nueve y más de 16.

Preescolares (entre 3 y 5 años)

Al crecer, se reducen las horas que se debe dormir. En el caso de los preescolares lo recomendable es que duerman entre 10 y 13 horas, siendo también correcto que lo hagan entre ocho y catorce. Todo lo que esté por encima o por debajo de estos márgenes no sería recomendable.

Niños (entre 6 y 13 años)

El sueño ideal se sitúa ahora entre las 9 y las 11 horas. Siendo más generosos, también es permisible que se duerma entre 7 y 12 horas. Menos de siete y más de 12 está fuera de los márgenes recomendados.

Adolescentes (entre 14 y 17 años)

Los adolescentes ya entran en un margen similar al de los adultos. Lo óptimo es que duerman entre 7 y 9 horas, y sería correcto entre 7 y 11 horas. De nuevo, por encima y por debajo de estos valores es poco recomendable.

Jóvenes y adultos (a partir de 17 años)

Estos dos grupos de edad tienen unas horas de sueño recomendadas muy similares. En ambos casos lo mejor es dormir entre siete y ocho horas, y no es recomendable dormir menos de seis. La diferencia estriba en las horas de sueño máximas aceptables, que en los menores de 25 años son once y en los mayores diez.

Tercera edad

A medida que envejecemos lo ideal es dormir algo menos. Una vez entrados en la tercera edad las horas de sueño recomendadas se sitúan entre las siete y las ocho horas, aunque dormir entre cinco y nueve horas también entraría dentro de lo sano. No así hacerlo menos o más.