Entrenar en ayunas es una buena manera de quemar grasa, pero requiere de un calentamiento progresivo

Salir a entrenar de buena mañana es la única alternativa de muchos, obligados por motivos de horario, a correr bajo el sol recién nacido. Entrenar en ayunas tiene una serie de ventajas e inconvenientes que debes conocer antes de hacerlo.

Cuando nos levantamos, llevamos unas ocho horas sin comer. Para una persona entrenada esto no debería suponer un problema, ya que los depósitos de glucógeno en los músculos normalmente estarán intactos. Las limitaciones de glucosa proveniente del hígado comenzarán a presentarse entre doce y catorce horas después de haber comido por última vez, que no debería ser el caso.

¿Y si estoy empezando a entrenar ahora?

En condiciones normales, nuestro cuerpo debería tener suficientes mecanismos para obtener energía. Sin embargo, es relativamente habitual sentir fatiga de forma temprana o mareos en los entrenamientos matutinos. En muchos casos esto se debe a una mala gestión de los recursos disponibles.

Si no estás en forma y quieres comenzar a entrenar en ayunas, es mejor que comiences realizando ejercicio moderado, como caminar o rodar en bici, 20 o 30 minutos, durante las primeras dos o tres semanas, para ir aumentando la carga paulatinamente a partir de ahí.

Un buen calentamiento progresivo

Por esa razón es importante realizar un calentamiento progresivo, además de para preparar a los músculos y articulaciones para el ejercicio, para activar los procesos de obtención de energía. De esta forma, al llegar a la parte principal del entrenamiento los niveles de azúcar en sangre serán los adecuados. Evitaremos hipoglucemias y quedarnos sin energía al aumentar el ritmo.

Tener hambre al despertar es normal debido al bajo nivel de glucosa en sangre, que es uno de los motivos que estimula la aparición de la sensación de hambre. Sin embargo, es recomendable no comer algo, ya que al comenzar nuestro entrenamiento el organismo comenzará a verter glucosa en la sangre, de forma que el hambre desaparecerá. Lo que sí deberías hacer es ingerir agua o alguna bebida isotónica antes de comenzar a entrenar.

Entrenar en ayunas es una buena forma de aumentar la quema de grasas, además de mejorar el rendimiento en especialidades de ultrarresistencia.