Investigadores de la Universidad de Navarra han participado en un estudio internacional que ha desarrollado un biomarcador capaz de identificar el riesgo de futuro deterioro cognitivo, leve o demencia, hasta siete años antes del diagnóstico clínico en personas que, aunque no presentan síntomas clínicos, sí manifiestan quejas subjetivas de memoria, pese a lograr resultados normales en los test de memoria convencionales.
Esta investigación, cuyos resultados se han publicado en Scientific Reports, ha estudiado la actividad eléctrica cerebral, o electroencefalografía, en reposo de 88 adultos mayores con quejas subjetivas de memoria (SCI, por sus siglas en inglés), combinada con herramientas de inteligencia artificial, logrando identificar 14 características clave relacionadas principalmente con alteraciones en la conectividad neuronal y a procesos neurodegenerativos tempranos.
Identificar el riesgo de deterioro cognitivo con tanta antelación puede tener un impacto muy destacado en la salud cerebral de las personas mayores: con esta información se puede actuar antes de que el daño sea irreversible y mejorar la evolución futura del paciente.
Novedad: estudio en pacientes con queja subjetiva de memoria
Esta investigación aporta además una nueva perspectiva de análisis: “A diferencia de la mayoría de biomarcadores actuales, que se aplican cuando ya existen alteraciones objetivas o daño estructural, este enfoque analiza señales funcionales cerebrales en una etapa previa, cuando todavía no hay diagnóstico clínico. Este enfoque permite explorar la posible evolución del deterioro antes de que aparezcan cambios estructurales evidentes”, indica Rubén Armañanzas, investigador principal del Instituto de Ciencia de los Datos e Inteligencia Artificial (DATAI) de la Universidad de Navarra.
De esta forma, “este avance permite dar un paso hacia herramientas de predicción más precisas que podrían facilitar intervenciones tempranas y un mejor seguimiento clínico de las personas con mayor probabilidad de desarrollar deterioro cognitivo”, añade el investigador. Por otra parte, el sistema empleado simplifica su posible aplicación clínica, reduce costes y tiempos de exploración, y podría convertirse en una herramienta complementaria en la evaluación temprana del riesgo.
Por último, la siguiente etapa de la investigación será un estudio clínico en fase 2 “para comparar el rendimiento del modelo con otros biomarcadores utilizados en demencia y evaluar su posible integración en protocolos clínicos más amplios”, concluye.
Con ACUNSA, más y mejor medicina
ACUNSA ofrece el máximo nivel de medicina avanzada en un seguro de salud y más coberturas que ninguna otra compañía.
Descubre en acunsa.es una compañía única y pionera, que garantiza la más alta especialización médica a todos sus asegurados.





No hay comentarios
Los comentarios están cerrados