Cada vez es más frecuente ver en gimnasios, centros de entrenamiento… a adolescentes, pero ¿es adecuado que mi hijo adolescente vaya al gimnasio?  

Se trata de una pregunta cada vez más frecuente en las consultas de pediatría y lo cierto es que durante algunos años la respuesta era ‘no’: se pensaba que los ejercicios de resistencia y fuerza, entre ellos cargar pesas, podría afectar al crecimiento de los jóvenes.  

Hoy este enfoque se ha revisado y los expertos sanitarios coinciden en que, bien supervisado, la actividad física en el gimnasio puede ser muy beneficiosa: “Hacer ejercicios de resistencia, si se hace de una forma ponderada y con un adecuado asesoramiento, contribuye a mejorar la calidad muscular, la agilidad, el desarrollo del desempeño y entra dentro de las recomendaciones de que cualquier niño o cualquier adolescente debe hacer al menos 60 minutos diarios de actividad física intensa y los ejercicios de resistencia tienen un claro lugar dentro de esta planificación de actividad física para todos nuestros jóvenes”, explica el Dr. José Manuel Moreno, codirector de Pediatría y director médico de Clínica Universidad de Navarra (CUN).  

En resumen, el gimnasio y los ejercicios de fuerza son una excelente fuente de salud en adolescentes siempre que se realicen con la técnica correcta, bajo supervisión profesional y con cargas progresivas mediante ejercicios adaptados a su edad y peso. 

¿Cómo impacta el ejercicio en el gimnasio, con ejercicios de fuerza, en los adolescentes?  

La actividad física aporta múltiples beneficios:  

  • Salud física: mayor densidad de los huesos, fortalece las articulaciones, ayuda a reducir las lesiones deportivas, mejora la agilidad y el rendimiento físico, el control de peso y mejora el desarrollo de resistencia y fuerza. 
  • Salud mental: reduce el nivel de estrés, mejora la calidad del sueño y la autoestima. 
  • Estilo de vida saludable: permite interiorizar y desarrollar hábitos que se adquieren desde edades tempranas. “El trinomio alimentación, ejercicio físico y sueño es la base de unos hábitos saludables, señalan desde CUN.