Historias

Un Ironman contra la esclerosis múltiple

Diagnosticado con esclerosis múltiple, los médicos le dijeron que no podría caminar más de 200 metros. Sin embargo, Ramón Arroyo logró completar un Ironman

Las vacaciones iban normal hasta que un día se le cayó el cigarrillo. Cuando lo cogió, se le volvió a caer. Ese día comenzó una ruta de médico en médico y de diagnóstico en diagnóstico sin que nadie supiera bien qué era: que si esclerosis múltiple hasta que alguien acertó: Esclerosis múltiple.

Era 2004 y él tenía 32 años. Ejecutivo comercial de una gran empresa, Ramon Arroyo estaba acostumbrado a viajar y de golpe se encontró con que apenas podría andar 200 metros. El mundo se le cayó encima.

No acepté el diagnóstico y en la caída en picado, mi cuerpo se dejó llevar. Mi estado de ánimo también. Mi mujer intentó animarme, que no me diera por vencido pero, ¿para qué luchar si era una batalla perdida?” explica en un artículo en Verne.

De 200 metros a una maratón

Pero todo dio un giro el día que fue incapaz de coger a su hijo en brazos. Se calzó las zapatillas y bajó a la calle y miró el cartel que indicaba que la parada de metro más cercana estaba a 200 metros, esa distancia que le habían marcado los médicos. Y llegó. Llegó al primer intento.

Los paseos de 200 metros se transformaron pronto en paseos de un kilómetro, y más adelante en medias maratones, hasta alcanzar la maratón. Se apuntó a la piscina y se compró una bicicleta. Y entonces descubrió que dentro del triatlón hay una categoría especial para enfermos de esclerosis múltiple, por lo que decidió participar.

El gran reto: un iron man


Y así acabó por aceptar el reto de encarar un Ironman: 3,8 kilómetros nadando, 180 kilómetros en bicicleta y para rematar, 42,195 kilómetros corriendo. Parecía imposible y muchos pensaban que todo se le estaba yendo de las manos. Pero lo logró.

Su historia ya captó la atención de una editorial que acabó publicando Rendirse no es una opción, y también será llevada al cine en 100 metros, una comedia dramática en la que Dani Rovira interpretará a Ramón Arroyo.

“Ahora sé que los límites pueden romperse, que nadie debe decirte qué puedes hacer y qué no puedes hacer, que tus capacidades solo las conoces tú y que rendirse no es una opción. No, al menos, antes de empezar. Siempre que te marques retos ambiciosos pero alcanzables, todo depende de ti”, explica.

A través de ACUNSA, los asegurados pueden acceder en Clínica Universidad de Navarra a novedosos tratamientos médicos y ensayos clínicos que ninguna otra Compañía de seguros de salud garantiza.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Infórmese sin compromiso sobre las pólizas de salud de ACUNSA
Solicite información