Salud y tecnología

El tratamiento de radioembolización para los tumores hepáticos no operables

El tratamiento de radioembolización para los tumores hepáticos no operables
La radioembolización con microesferas es un tratamiento novedoso que consiste en la radiación directa al tumor, respetando el hígado sano.

La radioembolización con microesferas es un tratamiento novedoso para los tumores hepáticos no operables, tanto primarios (hepatocarcinoma) como secundarios. Consiste en la radiación directa al tumor, respetando el hígado sano.

La radiación es emitida por unas esferas radiactivas microscópicas en la arteria hepática a través de un catéter. De allí se dirigen a los tumores para alojarse en ellos. Las microesferas contienen Ytrio-90, elemento emisor de radiación de escasa penetración, y la radiación hace que este vaya dañando lentamente a los tumores.

Cada tratamiento que se realiza está personalizado a cada paciente, y, además de estar indicado en el hepatocarcinoma, también se realiza en metástasis hepáticas y en otros tumores, como el cáncer de colon, mama o tumores neuroendocrinos.

La Clínica es un centro de referencia a nivel europeo en la administración de este tratamiento, que es muy complejo y precisa la participación de especialistas de Oncología, Hepatología, Radiología y Medicina Nuclear.

Cómo se realiza

El procedimiento que se utiliza empieza por identificar los vasos que irrigan el tumor. A partir de ahí se realiza un simulacro de tratamiento con esferas similares no cargadas con radiación para observar su comportamiento y asegurarse de que no se alojan en otros órganos donde puedan causar daños.

Después de una o varias semanas, según el paciente y el caso concreto, se realiza el tratamiento real, que consiste en la inyección de microesferas cargadas con la dosis de radiación calculada. Cuando estas se alojan en el tejido tumoral empiezan a dañarlo al emitir radiación.

Tanto el simulacro como el tratamiento requieren tan solo un ingreso de día y medio, y en general no se producen efectos secundarios, más allá de cierto dolor tras el procedimiento y algo de cansancio o falta de apetito en las semanas posteriores en algunos casos.

 

Beneficios de la radioembolización

Los beneficios concretos de la radioembolización dependen de cuatro causas principales: el tipo de tumor, el grado de afectación, la respuesta a tratamientos previos y los factores individuales de cada paciente.

La mayoría de las veces se consigue frenar el crecimiento de la enfermedad y mejorar o mantener la calidad de vida, que, en general, es el objetivo principal. Además, al reducir el tamaño del tumor, en algunos casos permite poder extirparlo posteriormente mediante cirugía.

Radioembolización parcial

El tratamiento de tumores de hígado primarios mediante radioembolización con microesferas de Ytrio 90, cuando se practica sobre un volumen parcial, provoca un aumento del volumen (hipertrofia) de la región hepática sana no tratada. Esto permite la intervención quirúrgica en los casos en los que inicialmente se había descartado debido a que la extirpación del tumor dejaría un volumen de hígado insuficiente para que el paciente pudiera sobrevivir.

Esta técnica, además de controlar muy bien la enfermedad, permite que el tejido hepático que todavía queda en el hígado sin tumor crezca lo suficiente como para poder plantear intervenciones quirúrgicas que antes eran imposibles. Así, se aumenta en un 30% los pacientes en los que sería posible realizar la resección quirúrgica del tumor.

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