Historias

Kerri Strug: Un salto hacia la gloria con un esguince de tobillo

Kerri Strug

Kerri Strug dio a Estados Unidos su primera medalla de oro en gimnasia por equipos con un salto que impedía que las rusas les pudieran igualar. Tenía un esguince de tobillo

Estados Unidos nunca había ganado una medalla de oro en gimnasia por equipos, pero en Atlanta’96 tenían una gran oportunidad. Competían en casa y tenían un equipo capaz de todo, conocido como las Siete Magníficas: Shannon Miller, Dominique Moceanu, Dominique Dawes, Amy Chow, Amanda Borden, Jaycie Phelps y Kerri Strug.

Las rusas habían dominado la disciplina durante décadas, pero eso podía cambiar el 23 de julio de 1996. El equipo americano logró una cómoda ventaja. Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse en los últimos saltos. Dominique Moceaniu se cayó dos veces, y Kerri Strug giró demasiado y, al aterrizar, se lesionó el tobillo. Las rusas, que en ese momento estaban en el ejercicio de suelo, podían superar a las americanas.

Strug, que sentía como el dolor le invadía la pierna, debía volver a saltar. El intervalo entre los dos saltos se hizo eterno. La joven de 18 años, que ya contaba con un bronce logrado en Barcelona, preguntó si era necesario que lo hiciera. Su entrenador, el mítico Bela Karolyi le contestó: “Puedes hacerlo. Mejor que lo hagas”.

El salto heróico de Kerri Strug

Olvidando el dolor, cogió carrerilla, saltó sobre el trampolín ejecutó un salto casi perfecto y aterrizó sobre sus dos pies. Ese aterrizaje agravó su lesión, y prácticamente al momento pasó a apoyarse sobre su pie bueno, antes de dejarse caer a causa del dolor. La puntuación de 9,712 puntos daba matemáticamente el oro al equipo americano.

A pesar del dolor, Kerri se negó a desplazarse al hospital sin haber recibido su medalla. La imagen de la gimnasta en brazos de su entrenador durante la ceremonia de entrega de premios es una de las más recordadas de la historia de los Juegos Olímpicos.

En el hospital se le diagnosticó un esguince de tercer grado del ligamento lateral con afectación del tendón, lo que le impidió participar de las pruebas individuales para las que se había calificado. Sin embargo, ese salto le convirtió en una heroína. Fue recibida por el Presidente Bill Clinton e incluso llego a estar presente en una caja de cereales. Se convirtió en la prueba viviente de que ni el dolor más intenso puede frenar a quien tiene suficiente voluntad.

A través de ACUNSA, los asegurados pueden acceder en Clínica Universidad de Navarra a novedosos tratamientos médicos y ensayos clínicos que ninguna otra Compañía de seguros de salud garantiza.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Infórmese sin compromiso sobre las pólizas de salud de ACUNSA
Solicite información