Salud y tecnología

Cómo evitar las infecciones por hongos en la piscina

infecciones por hongos en la piscina

Las infecciones por hongos en la piscina son un clásico del verano. Hay que evitar caminar descalzo en zonas húmedas y compartir toallas o calzado

Durante el verano, la piscina se convierte en uno de nuestros escenarios favoritos para darnos un chapuzón y así evitar el excesivo calor. Sin embargo, podemos encontrar ciertos riesgos entre baño y baño. Uno de los más habituales son las infecciones por hongos. Se estima que uno de cada ocho personas que se decanta por la piscina acaba desarrollando algunos problemas como el pie de atleta.

De todas las infecciones por hongos que podemos contraer en la piscina, esa es la más habitual, pero no es la única. Las infecciones fúngicas se conocen como dermatomicosis y pueden aparecer en la piel, uñas, mucosas o incluso el pelo. Zonas de pliegues como la axila o la ingle o entre los dedos son es donde mejor se desarrollan estos organismos.

Los hongos pueden transmitirse de forma directa -contacto de piel con piel- o por vía indirecta, habitualmente por el suelo de ambientes húmedos y de temperatura elevada o por compartir enseres como toallas o calzado.

Las infecciones por hongos más habituales

Como ya hemos visto antes, el pie de atleta es una de las infecciones más habituales. Sus síntomas incluyen el enrojecimiento de los pies, especialmente entre los dedos, además de la aparición de surcos y fisuras dolorosas con placas blanquecinas que tienden a descamarse. Su tratamiento incluyen antimicóticos durante varias semanas, que pueden irritar la piel.

Otra producida dermatomicosis frecuente es la pitiriasis versicolor causada por la malassezia furfur. Sus síntomas son la aparición de manchas blancas o marronáceas en la piel, que destacan especialmente al ponerse moreno. Se trata fácilmente con antimicóticos o antifúngicos.

Consejos para evitar las infecciones por hongos en la piscina

  • Usar sandalias de goma en piscinas y vestuarios públicos y suelo mojado para aislar el pie de superficies en las que puedan proliferar los hongos
  • Usar calcetines de fibras naturales como hilo y algodón, que previenen la acumulación de microorganismos.
  • Secarte bien después de bañarte, poniendo especial atención en los pliegues de la piel y entre los dedos.
  • Evitar el exceso de sudoración, que podría ser un importante foco de desarrollo de hongos. Dúchate cada cierto tiempo y evita la exposición al sol en horas de mayor intensidad.

Además, no se debe intercambiar toallas o calzado, ya que cualquier persona -nosotros mismos- puede ser portadores de un hongo y no saberlo. Pero con las precauciones necesarias podemos disfrutar sin problemas de las piscinas, una de las mejores formas de huir el calor del verano.

Solo ACUNSA puede ofrecerle la última tecnología médica de Clínica Universidad de Navarra y darle acceso a otra forma de hacer medicina.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Infórmese sin compromiso sobre las pólizas de salud de ACUNSA
Solicite información