Historias

Abebe Bikila, el héroe descalzo que acabó en silla de ruedas

Abebe Bikila

Abebe Bikila fue el primer atleta en lograr dos oros olímpicos consecutivos en maratón, y lo hizo corriendo descalzo. Sólo unos años después, un accidente de coche le dejó parapléjico

El 10 de septiembre de 1960, en Roma. Un corredor de zancada larga logró el oro olímpico, el primero para el África subsahariana corriendo descalzo. Abebe Bikila lo hizo, además, batiendo el récord mundial del momento con un tiempo de 2 horas, 15 minutos y 16,2 segundos.

El nacimiento de Bikila coincidió con la fecha en la que se celebró la maratón de los Juegos Olímpicos de 1932, el 7 de agosto, casi como si estuviera destinado a ser un mito de la categoría. A pesar de que le gustaba correr, nunca pensó en dedicarse a ello hasta una edad relativamente avanzada. Era miembro de la Guardia Imperial de Haile Selassie I cuando vio desfilar al equipo de atletismo que había participado en los Juegos Olímpicos de Melbourne’56. Aquello le inspiró.

Abebe Bikila, el campeón descalzo

A pesar de que Onni Niskanen -entrenador finlandés contratado por el gobierno etíope para entrenar a sus atletas- vio el potencial de Bikila, este fue incluido en el equipo a última hora. Wami Biratu tuvo que ser sustituido debido a una lesión sufrida en un partido de fútbol, abriendo la puerta a quien acabó siendo un gran héroe.

Adidas, sponsor del equipo olímpico etíope, ofreció distintas zapatillas a sus integrantes. Sin embargo, Bikila no se sintió cómodo con ninguna de ellas, por lo que tomó la decisión de correr de la misma forma que había entrenado: descalzo. Tras la victoria, quiso darle un toque épico y patriota: “Quería que el mundo supiera que mi país, Etiopía, ha ganado siempre con determinación y heroísmo”.

Nueva victoria en Tokio’64

En los Juegos Olímpicos de 1964, Bikila volvió a regalar otra imagen para la posteridad. Esta vez corrió con zapatillas, siguiendo la misma estrategia que había seguido en Roma. Se mantuvo a la misma altura que la cabeza de carrera hasta el kilómetro 20, y entonces comenzó a aumentar el ritmo poco a poco. Acabó con un tiempo de 2 horas, 12 minutos y 11,2 segundos, con más de cuatro minutos de ventaja sobre el segundo.

Para sorpresa de los 70.000 espectadores, en vez de descansar comenzó una rutina de gimnasia. Según aseguró, podía haber corrido 10 kilómetros más. Volvió a Etiopía como un héroe, y el gobierno le regaló un Volkswagen Beetle como premio.

Fue el primer atleta en lograr dos oros olímpicos consecutivos en maratón, algo que solo igualó el alemán Waldemar Cierpinski en Montreal’76 y Moscú’80. Una lesión en el pie -que se hizo al entrenar descalzo- hizo que tuviera que abandonar en el kilómetro 12 en la edición de México’68.

Aceptar la tragedia

Su vida dio un vuelco en 1969, durante los disturbios que sacudieron su país. Bikila se vio obligado a dar un volantazo para evitar unos estudiantes que se estaban manifestando. Su Beetle acabó en un foso, y aunque sobrevivió, quedó parapléjico.

“Los hombres de éxito conocen la tragedia. Fue la voluntad de Dios que ganase en los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que tuviera mi accidente. Acepto esas victorias y acepto esta tragedia. Tengo que aceptar ambas circunstancias como hechos de la vida y vivir feliz”, aseguró.

Murió el 25 de octubre de 1973, en Adís Abeba, debido a una hemorragia cerebral como consecuencia de las secuelas del accidente.

A través de ACUNSA, los asegurados pueden acceder en Clínica Universidad de Navarra a novedosos tratamientos médicos y ensayos clínicos que ninguna otra Compañía de seguros de salud garantiza.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Infórmese sin compromiso sobre las pólizas de salud de ACUNSA
Solicite información